lunes, 4 de febrero de 2013

LA REFORMA MIGRATORIA

En el pedestal de la Estatua de la Libertad existe una placa de bronce con un poema. Su autora: Emma Lazarus, poetisa judía de New York, diariamente observaba, desde la isla de Ellis, la llegada de las multitudes que venían huyendo de las persecuciones, de la miseria y de la guerra. Sensible y solidaria ella escribió:

"Guardaos tierras antiguas vuestra pompa legendaria / Dadme a vuestros rendidos, a vuestros desdichados / a vuestras hacinadas muchedumbres que anhelan respirar en libertad / Enviadme a estos, los desamparados, los que por la tempestad son azotados / Yo alzo mi antorcha junto al pueblo dorado"

Estados Unidos, fue una nación formada por inmigrantes de todo el mundo. Y es justo reconocer que su carácter se debe a la idiosincrasia de los anglosajones, de la cual provienen principios tales como el apego a la ley, el pragmatismo y la ética del trabajo. Aquellos inmigrantes se adaptaron a esa nueva cultura y, poco a poco, fueron contribuyendo a la pujanza y prosperidad de esta nación.

Indudablemente que en la actualidad existe un elevado indice de racismo. A menudo leemos de jóvenes latinos que mueren a consecuencia de golpizas, y quienes son los victimarios? Grupos de jóvenes blancos. Que casi siempre liberados sin cargos o cumpliendo “condenas” mínimas tales como “trabajos comunitarios” y prisión en suspenso.

Otro ejemplo de intolerancia racial es el tristemente célebre sheriff del condado de Maricopa, Arizona, Joe Arpaio, cazador sin piedad de indocumentados y orgulloso creador de una prisión improvisada montada con carpas en pleno desierto donde, según sus propias palabras, “hace muchísimo calor”.

Pero no podemos dejar de lado que la reforma migratoria viola un elemental principio moral: No equivale a premiar un delito?  No seria injusto para aquellos que, con muchos sacrificios, lograron su legalidad?  No se sentaría una pésima jurisprudencia?.

Los legisladores deben ser ecuánimes para analizar minuciosamente esta reforma:  a) Determinar los méritos y criterios para quienes debes ser deportados y quienes deben ser amnistiados. b) Establecer un estricto control en la frontera con México por donde pasan, incesantemente, personas, drogas, armas y dinero de narcotraficantes. c) Una política mas rigurosa de deportaciones para aquellos que han cometido delitos. d) Un mayor y estricto control de aquellos que fueron deportados y regresaron, así como aquellos que desobedecieron ordenes de deportación.

Todos coincidimos en que no se puede deportar a mas de once millones de indocumentados (ningún ser humano puede ser "ilegal", ya que, al margen de la perversidad del termino,  el adjetivo solo califica a cosas o acciones), pero, lo que si debemos pensar, es que seria desastroso amnistiar a todos.

En épocas pasadas, cuando la economía mundial dependía de las manufacturas, se necesitaban de mano de obra, hoy en día se necesita de personas calificadas en tecnología.

Una reflexión: Estados Unidos no se puede permitir el lujo de formar a estos profesionales y luego de graduarlos enviarlos de regreso a casa, las propias leyes de inmigración obligan a los estudiantes universitarios a salir del país al terminar sus estudios. Un absurdo.

Es necesario insistir en la retención de los mayores cerebros latinos, que permita un mayor desarrollo de la tecnología y las ciencias. Mejores profesores universitarios, investigadores, científicos, políticos, etc.

El tema mas difícil de resolver en el congreso es  que los nuevos residentes se convertirán en ciudadanos.

La amnistía de 1986, concedida por el presidente Ronald Reagan, benefició a mas de dos millones de personas. Supongamos que con esta reforma migratoria se beneficien unos seis millones, asumiendo que los otros cinco millones serían deportados por antecedentes criminales.

Hagamos un calculo realista. En poco menos de seis años, seis millones de nuevos ciudadanos traería, en promedio, a cuatro beneficiarios de peticiones familiares. Esos nos daría un total de veinticuatro millones de nuevos inmigrantes. Ningún país del mundo soportaría semejante inmigración.

De mantenerse esta tendencia de crecimiento, Estados Unidos seria el triste reflejo del tercer mundo, ese mismo tercer mundo que conocimos y sufrimos en los países de donde provenimos.

En ese escenario, Estados Unidos, la mayor potencia de la tierra, perdería su hegemonía y liderazgo.

Y este gran país no merece tan triste destino.
E

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada